Se me acaba de ocurrir una nueva teoría acerca de la vida.
“Una vida de 6,3”
¿En qué consiste?
Vamos a usar una técnica de dar valores a las cosas. En este caso, a los acontecimientos de la vida. En una escala del 1 al 10.
La muerte de un hermano es un 0.
La declaración de Fulanito en 5º de EGB cuando, delante de toda la clase, dijo que le gustábamos es un 8.
Perder el trabajo y estar seis meses malviviendo a base de pasta, arroz, huevos y chóped es un 4.
Participar como voluntario en jornadas de alfabetización para niños en barrios marginales y conseguir que sonrían cuando lean un chiste es un 9,1.
Atropellar sin querer a un jabalí con el coche es un 3.
Escuchar de alguien la frase: “moriría por ti” es un 9,8.
Una plaza de funcionario en Correos es un 6,3.
Una hipoteca de 800 euros al mes de 400 (cómodas) mensualidades para vivir en un (acogedor) piso reformado en un (semi-céntrico) barrio de una ciudad cualquiera es un 6,3 (si no menos)
Compartir la vida con alguien (que te respeta y a quien respetas) y que nos ayuda a no sentirnos solos los domingos por la tarde mientras vemos una película y compartimos una pizza pero que no nos hace completamente felices es un 6,3.
Una vez conocí a un chico que, pese a no ser muy inteligente, en un momento de lucidez dijo algo así como: La estadística es, de las Ciencias Matemáticas, la más inexacta.
Qué gran frase.
La gente tendemos a hacer divisiones sociales y, lo que es peor, auto clasificarnos en ellas.
¿Derechas o izquierdas? ¿Madrid o Barça? ¿Colacao o Nesquik? ¿Chocolate negro o chocolate blanco? ¿Chupas la tapa del yogurt o, por el contrario desperdicias 3,2 céntimos de euro en cada pack de cuatro? ¿Eres de los que se come los cereales mohosos en leche caliente o te gustan más crujientes y bañados en leche fría?
Añadamos una clasificación más a la lista. Los que prefieren una vida de 6,3 de media, con sus picos, sus montes, sus valles, sus 9 y sus 2, y los que prefieren una cómoda y llana vida de 6,3. SIEMPRE. Probablemente la media de los que eligen la vida-montaña-rusa no llegue al 6,3. Podría ser un 5,2. O menos.
La pregunta es: ¿compensa?
¿Compensa estar con Fulanito por miedo a estar solo y acabar a los 50 sin nadie, buscando algún despojo social por los bares a altas horas de la madrugada?
¿Le compensa al platónico sus 10 años de soledad en aras de la búsqueda de su “ideal”?
¿Le compensa a Menganita estar con alguien que no la va a llegar a decir nunca “moriría por ti”?
Estamos aplicando estas teorías al amor. Podrían aplicarse al trabajo.
A la vida en general.
Riesgo versus Miedo.
Idealismo versus Pragmatismo
Platonismo versus Realismo.
Y la Realidad es que, desgraciadamente para los que somos del otro bando, la estadística dice que los más felices son los que eligen el 6,3 llano.
Compense o no.
ay anuska...se me ha hecho el lunes cuesta arriba leyendo esto...(por cierto que yo creo que es de los que mejor escritos están por eso creo que se me ha hecho cuesta arriba)...
ResponderEliminaryo sólo quiero que me pongan un monte (que no un piso)...me ha venido una vigorexia rural que te cagas...
te veo esta tarde, hoy he venido sueprpronto al estudio para poder salir superpronto...osea que cafetazo cafetin vs minuto (últimamente en el minuto paran una banda de latin marujas que tienen el superpoder de convertirlo todo en un gallinero con su palo y todo)
y pese a ser lunes y tener la mente saneada uno tiene la previsión de hacer el memo de aquí hasta las 17:00 de la tarde...
por cierto que tal una historietilla de supermarujas con superpoderes ridiculos...
...me pondré a reflexionar para así no morir del tedio más absoluto...
jooo y aquí porque no está el "cuarto y mitad"...yo que quiero mantener el nivel de comentarios en este blog no me dejas...
ResponderEliminarun besaco y la veré esta tarde en grabado...