lunes, 31 de mayo de 2010

El banco


Me asomaba al balcón y allí los veía. Como dos peluches en un escaparate ¿cuánto tiempo llevarían sin hablar? Todas las tardes salía y los veía sentados en ese banco, mirando al frente, hacia los coches. Sin hablarse, cogidos de la mano. Él tendría unos setenta años, ella como diez menos. A las 21:30 aproximadamente, todos los días, se levantaban y ponían -imagino- rumbo a casa.
Los días de lluvia paseaban por los soportales próximos mirando hacia su banco con ojos anhelantes.
Los días de mucho calor, él llevaba gorra de señor. Ella gafas de sol.

Mi incomprensión rozaba la envidia ante esa soledad compartida.
Lo entendí todo el día en que ella murió, y él dejó de bajar al banco.

Foto: Madrid, 2010.

1 comentario: