domingo, 20 de marzo de 2011
CAPE TOWN
La castañera un día me dijo que ella sólo trabajaba los domingos, que septiembre es como un domingo muy largo y que comer setas y castañas en primavera es mejor que ver los cerezos florecer en diciembre.
Cuando compro almendras garrapiñadas y algodón de azúcar me acuerdo de un detalle de aquel vestíbulo en el que se encontraban un muro ciego contra un hueco sordo y se contaban aquel chiste en el que se abre el telón y se ve a Vin Diesel comiendo un croissant. O tal vez era una tostada con mermelada, no recuerdo.
Siempre me he preguntado si en el hemisferio sur untan la mantequilla como los franceses o como los chinos, o si lo hacen en el sentido opuesto a las agujas del reloj. También me he preguntado si les molesta tener horario histórico extranjero, si las lunas son allí tan grandes, los lunes tan dificiles y los domingos tan condenadamente largos.
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Curiosas reflexiones. No sé si te hacen falta unas vacaciones, o me hacen falta a mí.
ResponderEliminarEmpiezo a pensar que la vida es un eterno lunes sin castañas.
Saludos.
Yo creía que me hacían falta, pero hoy me acaban de decir que cada vez que tengo tiempo libre la lío, así que tal vez lo que necesite sea acabar con los domingos y las vacaciones, estilo chino...
ResponderEliminarLa vida es una castaña.
Puede que la vida sea una castaña (me ha encantado esa frase como respuesta a la mía), pero guarda a menudo sorpresas interesantes.
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