domingo, 25 de enero de 2009

El desierto de la incertidumbre

Cae la noche en el desierto de la incertidumbre, y toda posibilidad de salir victorioso queda reducida al absurdo si se toma un poco de distancia.
Las certezas son lo único que nos ata. Y la certeza de no poder ganarle al desierto se clava en la garganta.
Cae la noche y sólo la luna nos alumbra la mirada. El pequeño fuego da calor, pero nuestros monstruos más temibles esperan tras las dunas a que la última chispa se apague. Cuando eso ocurra, sólo las señales nos salvarán.
Una estrella fugaz.
Un avión a reacción.
Un cohete.
Un UFO en explosión.

Lo visto hasta entonces pudieran ser oasis. Pudieran serlo. O quizás no. Que fueran espejismos o paraísos no da lo mismo pero tampoco es suficiente. Llegado a este punto no hay marcha atrás.
Cae la noche y a falta de contacto con el exterior nos tapamos con las matas hasta la cabeza.

Mañana será otro día. Será otro día amaneciendo en el mismo desierto, pero por lo menos saldrá el sol y podremos volver a casa.

FOTO: “Mili” y Kam-El.Al fondo, el Sáhara. Túnez. Agosto 08

No hay comentarios:

Publicar un comentario